¡Qué viaje tan increíble ha sido este 2025!
A solo 72 horas de cerrar este ciclo, mi balance se resume, en una palabra: gratitud. Hoy me detengo a contemplar la ruta recorrida en este rincón digital, el cual ha sido mi refugio y el tuyo.
No es un lunes cualquiera; es el lunes de balance final y de comprender que cada palabra compartida en este blog De Oruga a Mariposa, fue un peldaño en nuestra propia metamorfosis.
Aquí te comparto lo que el 2025 me enseñó, hilando cada lección que Dios me permitió entregarte a lo largo de estas 52 semanas.
Cuando iniciamos enero, muchos pensamos que el éxito se trataba de velocidad. Sin embargo, el primer trimestre me gritó que antes de correr, es urgente saber quiénes somos. Aprendí que estamos Forjados en la Dificultad y que los tiempos duros no llegan para destruirnos, sino a darnos forma.
Comprendí que nuestras Cicatrices que hablan de amor y fortaleza no son marcas de vergüenza, sino trofeos de que sobrevivimos, sanamos y crecimos.
A medida que el año avanzaba, la carga del día a día puso a prueba mis fuerzas. Fue ahí cuando descubrí El Arte de Viajar Ligero. Comprendí que es imposible levantar el vuelo si cargamos con el peso de las expectativas ajenas. Tuve que abrazar El Arte de Podar para soltar lo que pesaba y permitir que mi esencia floreciera en libertad. Aprendí, aunque con resistencia, que Frenar no es perder libertad, es encontrar dirección.
En la mitad del camino, me enfrenté al espejo y luché con el pensamiento de "Lo logré, pero no me lo creí", enfrentando ese Síndrome del Impostor que susurra insuficiencia, hasta que Dios me recordó que soy Único e Irrepetible y que tengo un gran valor.
Entendí que la Pasión sin acción, es solo distracción y que era tiempo de Salir del Mismo Lugar para romper los ciclos que me estancaban.
Al llegar el otoño de este año, las lecciones se volvieron más profundas. Aprendí a decir “No te ahogues en un vaso de agua” y a confiar plenamente en que, incluso en las noches más largas, El sol volverá a salir. Descubrí el poder de los límites y cómo Desactivando el “modo drenaje” podía proteger mi paz interior.
Juntos aprendimos que, Desde el suelo hasta la cima, no olvidar de dónde venimos es la garantía de conservar lo que hemos alcanzado. La vida me gritó que es un regalo efímero y que debemos ¡Vivir! Estamos de pasada, regalando rosas mientras aún puedan olerlas.
En este trayecto, compartimos desde la ternura de La caída del primer diente de Josué hasta la entrega absoluta en El Caballero de la Cruz. Redescubrimos El Poder de la Risa y nos preguntamos con valentía: ¿Qué dirá mi Epitafio?
Hoy, podemos decir que estamos Confiados en medio de la tormenta y listos para lo que Dios tenga preparado.
A ti, que me acompañaste en cada reflexión y elegiste crecer conmigo en estas semanas de vuelo: gracias. Gracias por tus comentarios, por tu tiempo y por ser parte de esta comunidad.
A pocas horas de decir adiós al 2025, me abrazo a la mayor lección de todas: Aprendí a elegirme cada día... aunque otros no lo hagan.
¡Gracias por volar conmigo! Que el 2026 nos encuentre con las alas extendidas, el corazón libre y la mirada puesta en nuestro destino final: el Cielo.
«No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán verificar cuál es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta». (Romanos 12:2 NVI)
¡Feliz y bendecida semana!
Con cariño,
Nataly Paniagua






